jueves, 4 de septiembre de 2008

La corrupción en carne propia

Hoy nos reunimos con un grupo de empleados administrativos y maestros del Instituto Técnico Bachiller en Construcción, el único secundario de su tipo en la Ciudad de Guatemala. Preocupados por diversas irregularidades en el manejo de los recursos llevadas adelante por el Director, presentaron una denuncia ante el Ministerio de Educacíón en 2006. Durante más de dos años, estos ciudadanos golpearon puertas pero nunca fueron escuchados. Ante la falta de respuesta y la reiteración de irregularidades, acudieron al Centro ALAC en busca de ayuda para impulsar sus reclamos. La asesoría legal del Centro los ayudó a incorporar nueva pruebas y se puso en contacto con el Ministerio de Educación para ver que había pasado con el expediente. Gracias a esta gestión, la cartera envió una auditora al Instituto que actualmente está investigando los hechos.Este grupo de maestros pudo romper el cerco de silencio que impuso el miedo por la represalias del director contra los docentes que lo pusieron en evidencia y se animan a dar la cara.